El Spotify te abre un mundo sin fin de música y recuerdos. Canciones olvidadas en las casetes que no guardaste en una mudanza, cds apilados en un ángulo oscuro de alguna de tus moradas esperando a ser escuchados, recovecos de la memoria pintados en pentágramas. Todas recuperadas al instante gracias a esta aplicación.
Una de esas canciones, esperando a ser rescatadas del olvido sin razón aparente es: Ash del grupo Murder by Death. Está incluida en su obra: "Red of Tooth & Claw". Su mensaje no deja de ser pesimista (o realista) y la música rabiosa, bastante indicativa del sentimiento de impotencia que transmiten sus versos. Todos somos ceniza por mucho que pensemos que somos diferentes al resto.Os dejo letra, traducción (mía) y vídeo (no el oficial).
¡Espero que os guste!
Ash
We set out at dusk
We left them, well, not much
The boys were shoutin' and kickin' up dust
Oh and as we ran
With the fire behind us
And the torch in my hand
I knew I couldn't do it again
The ghosts were howlin' in the late afternoon
We were singin' along to the same old tune
I turned to my brothers to look 'em in the eyes
And there was ash....ash falling from the sky
The moon cast a little light but the flames lit up the night
All the animals laid down and died and there was ash.....
Oh and as we ran with the fire behind us and the torch in my hand
I knew I couldn't do it again
The ghosts were howlin' in the late afternoon
And we were singin' along to the same old tune
I turned to my brothers to look 'em in the eyes and there was ash....fallin' from the sky
And who could tell the dogs from the men?
I seen their faces and I know where they've been
I know I'm with 'em but I ain't like them! I--
And who could tell the dogs from the men?
I seen their faces and I know where they've been
I know I'm with 'em but I ain't like them! I--
It makes me so tired
I was like smoke without the fire
And I know I ain't like them, no!
Ceniza
Partimos al anochecer
les dejamos atrás, no eran muchos
Los niños gritaban y jugaban con el polvo
Y corrimos
con el fuego detrás de nosotros
Y con la antorcha en mi mano
Sabía que no podría volver a hacerlo
La luna brillaba cansada pero las antorchas hacían resplandecer la noche
Todos los animales se rendían y morían, había ceniza
Y corríamos con el fuego detrás de nosotros y con la antorcha en mi mano
Sabía que no podría volver a hacerlo
Los fantasmas aullaban al anochecer
y todos cantábamos a coro la misma vieja melodía
me giré para mirar a mis hermanos a los ojos... y sólo había ceniza, ceniza cayendo del cielo
¿Quien es capaz de distinguir a los perros de los hombres?
Yo conocía sus caras y sabía que estaban allí
Se que estoy a su lado pero no soy como ellos
¿Quien es capaz de distinguir a los perros de los hombres?
Yo conocía sus caras y sabía que estaban allí
Se que estoy a su lado pero no soy como ellos
Me siento tan cansado
Soy como humo sin un fuego que lo cause
Se que no soy como ellos, ¡No!
domingo, 19 de junio de 2011
lunes, 16 de mayo de 2011
Sigh No More- Mumford and Sons
Está claro que la constancia no es mi mejor virtud, y abandona la literatura en esta entrada para hablar de música. Pero si somos un poco indulgentes al fin y al cabo dos formas de arte.
Aquí esta el grupo que ando escuchando frenéticamente en los ultimos tiempos: Mumford & Sons. He elegido la canción que da título al disco: Sigh no More. La traducción de la letra es mía. Sean indulgentes queridos lectores.
Serve God love me and men
This is not the end
Lived unbruised we are friends
And I'm sorry
I'm sorry
Sigh no more, no more
One ? one unsure
My heart was never pure
And you know me
And you know me
And man is a giddy thing
Oh man is a giddy thing
Oh man is a giddy thing
Oh man is a giddy thing
Love that will not betray you, dismay or enslave you,
It will set you free
Be more like the man you were made to be.
There is a design,
An alignment to cry,
At my heart you see,
The beauty of love as it was made to be (x4)
No más suspiros
Dios bendito ama a los hombre y a mí
Esto no es el final
Vida emborronada, somos amigos
Lo siento
Lo siento
No más suspiros
Un pie en el mar y otro en la orilla
Mi corazón nunca fue puro
Y tú me conoces
Tú me conoces
Pero los hombres son como peonzas
los hombres son como peonzas
los hombres son como peonzas
los hombres son como peonzas
El amor no te traicionará,
consternará o esclavizará
te hará ser más el hombre que debías ser
Existe un diseño, una forma y una lagrima
de mi corazón al ver
el amor existir para lo que fue hecho.
Aquí esta el grupo que ando escuchando frenéticamente en los ultimos tiempos: Mumford & Sons. He elegido la canción que da título al disco: Sigh no More. La traducción de la letra es mía. Sean indulgentes queridos lectores.
Serve God love me and men
This is not the end
Lived unbruised we are friends
And I'm sorry
I'm sorry
Sigh no more, no more
One ? one unsure
My heart was never pure
And you know me
And you know me
And man is a giddy thing
Oh man is a giddy thing
Oh man is a giddy thing
Oh man is a giddy thing
Love that will not betray you, dismay or enslave you,
It will set you free
Be more like the man you were made to be.
There is a design,
An alignment to cry,
At my heart you see,
The beauty of love as it was made to be (x4)
No más suspiros
Dios bendito ama a los hombre y a mí
Esto no es el final
Vida emborronada, somos amigos
Lo siento
Lo siento
No más suspiros
Un pie en el mar y otro en la orilla
Mi corazón nunca fue puro
Y tú me conoces
Tú me conoces
Pero los hombres son como peonzas
los hombres son como peonzas
los hombres son como peonzas
los hombres son como peonzas
El amor no te traicionará,
consternará o esclavizará
te hará ser más el hombre que debías ser
Existe un diseño, una forma y una lagrima
de mi corazón al ver
el amor existir para lo que fue hecho.
domingo, 6 de marzo de 2011
Otra cita
Sorprende ver la vigencia de algunas conductas a pesar del paso de los años. Traigo a este blog una cita extraída del libro que me estoy leyendo en estos momentos: La desheredada de Benito Pérez Galdós.
El autor habla de reacción que se produce en la sociedad española del siglo pasado, entorno a los años setenta de la centuria pasada, ante el asesinato de un crió por otro.
"... se declaró con unanimidad muy satisfactoria que era preciso hacer algo, ¡algo si!, y consagrar muchos ratos y no pocas pesetas a la curación del cuerpo social. Como la Prensa, alarmada, acalorase el asunto en los días sucesivos, se formaron juntas, se nombrarón comisiones, las cuales a su vez parieron diversas especies de subcomisiones; y hubo discursos seguidos de aplausos..., y se lucieron los oradores; y otros, que ávidos estaban de dar sus nombres al público, adquirieron esa celebridad semanal que a tantos desvanece.
Tanta actividad, tanta charla, tanto proyecto de escuelas, de penitenciarías, de sistemas teóricos, prácticos, mixtos, sencillos y complejos, celurales y panoscópicos, docentes y correccionales, fueron cayendo en el olvido, como los juguetes del niño, abandonados y rotos ante la ilusión del juguete nuevo. El juguete nuevo de aquellos días fue un proyecto urbano más práctico y, además, esencialmente lucrativo. Ocupáronse de él juntas y comisiones, las cuales trabajaron tan bien y con tanto espíritu de realidad, que al poco tiempo se alzó grandiosa, provocativamente bella y monumental, toda roja y feroz, la nueva Plaza de Toros."
¿Cuantos ejemplos podemos poner de esto? ¿Hasta cuando durará el tema de Libia en primeras planas? ¿Cuando habrá un juguete nuevo en nuestras manos?
El autor habla de reacción que se produce en la sociedad española del siglo pasado, entorno a los años setenta de la centuria pasada, ante el asesinato de un crió por otro.
"... se declaró con unanimidad muy satisfactoria que era preciso hacer algo, ¡algo si!, y consagrar muchos ratos y no pocas pesetas a la curación del cuerpo social. Como la Prensa, alarmada, acalorase el asunto en los días sucesivos, se formaron juntas, se nombrarón comisiones, las cuales a su vez parieron diversas especies de subcomisiones; y hubo discursos seguidos de aplausos..., y se lucieron los oradores; y otros, que ávidos estaban de dar sus nombres al público, adquirieron esa celebridad semanal que a tantos desvanece.
Tanta actividad, tanta charla, tanto proyecto de escuelas, de penitenciarías, de sistemas teóricos, prácticos, mixtos, sencillos y complejos, celurales y panoscópicos, docentes y correccionales, fueron cayendo en el olvido, como los juguetes del niño, abandonados y rotos ante la ilusión del juguete nuevo. El juguete nuevo de aquellos días fue un proyecto urbano más práctico y, además, esencialmente lucrativo. Ocupáronse de él juntas y comisiones, las cuales trabajaron tan bien y con tanto espíritu de realidad, que al poco tiempo se alzó grandiosa, provocativamente bella y monumental, toda roja y feroz, la nueva Plaza de Toros."
¿Cuantos ejemplos podemos poner de esto? ¿Hasta cuando durará el tema de Libia en primeras planas? ¿Cuando habrá un juguete nuevo en nuestras manos?
domingo, 13 de febrero de 2011
La cabina
Parece que ultimamente me llaman la atención las obras metafóricas. La que da título a este post lo es o al menos se puede interpretar de tal manera.
La cabina es una obra de Antonio Mercero que escribió con José Luis Garcí. Se rodó en 1972 y su argumento se basa en encerrar a José Luis López Vazquez dentro de una cabina (que todo el mundo usaba en aquella época) y él tratar de escapar de ella.. Cuasó sensación, todos los ciudadanos de a pie usaban casi a diario los teléfonos publico y se podían sentir identificados por el personaje magistralmente interpretado por José Luis López Vazquez.
Mucha gente le dió diferentes interpretaciones, la más popular en aquellos momentos fue política, el ciudadano encerrado entre aquellas cuatro paredes de cristal significa la España de Franco coartada en sus libertades.
Yo al pensar en que podía siginificar me fui más al camino existencialista, la cabina es una representación de la vida, de la cual no sé puede escapar por mucho que empujes o traten de ayudarte desde fuera.
Mercero declaró que él realmente sólo quería hacer una película de terror lo más angustiosa posible, nada más que eso. Desde luego el resultado de su obra deja al espectador cuanto menos inquieto.
Posiblemente la razón de que aún se siga hablando, comentando y viendo este corto son todas esas miradas distintas juntas, los cientos de reflejos que la misma esfera de cristal puede arrojar al ojo humano según la luz caiga sobre ella. Mercero no explica porque se queda encerrado el protagonista en la cabina y cada cual puede encajar, en esa mano secreta a la misma que le constriñe a él en su angustiosa cabina personal.
Os dejo un enlace en donde podéis ver el corto (es poco más de media hora) y en la sección de comentarios sois libres de explicarme vuestra interpretación del mismo:
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20090127/cabina-integra-con-presentacion-mercero-lopez-vazquez/393271.shtml
La cabina es una obra de Antonio Mercero que escribió con José Luis Garcí. Se rodó en 1972 y su argumento se basa en encerrar a José Luis López Vazquez dentro de una cabina (que todo el mundo usaba en aquella época) y él tratar de escapar de ella.. Cuasó sensación, todos los ciudadanos de a pie usaban casi a diario los teléfonos publico y se podían sentir identificados por el personaje magistralmente interpretado por José Luis López Vazquez.
Mucha gente le dió diferentes interpretaciones, la más popular en aquellos momentos fue política, el ciudadano encerrado entre aquellas cuatro paredes de cristal significa la España de Franco coartada en sus libertades.
Yo al pensar en que podía siginificar me fui más al camino existencialista, la cabina es una representación de la vida, de la cual no sé puede escapar por mucho que empujes o traten de ayudarte desde fuera.
Mercero declaró que él realmente sólo quería hacer una película de terror lo más angustiosa posible, nada más que eso. Desde luego el resultado de su obra deja al espectador cuanto menos inquieto.
Posiblemente la razón de que aún se siga hablando, comentando y viendo este corto son todas esas miradas distintas juntas, los cientos de reflejos que la misma esfera de cristal puede arrojar al ojo humano según la luz caiga sobre ella. Mercero no explica porque se queda encerrado el protagonista en la cabina y cada cual puede encajar, en esa mano secreta a la misma que le constriñe a él en su angustiosa cabina personal.
Os dejo un enlace en donde podéis ver el corto (es poco más de media hora) y en la sección de comentarios sois libres de explicarme vuestra interpretación del mismo:
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20090127/cabina-integra-con-presentacion-mercero-lopez-vazquez/393271.shtml
jueves, 20 de enero de 2011
Don Evaristo Feijoo
Resulta paradójico que un ser que no es real puede a llegar a ser más importante para una persona que un vecino de tabique. Un ente cuyo piel es papel y su sangre, tinta pesa más en nuestra alma que noventa kilos de vísceras y músculos. Llegar a derramar lágrimas por creaciones que nunca llegaron a respirar y pasearte indiferente ante las cuitas de lejanos semidesconocidos. Así es la naturaleza humana.
A mí no hace mucho me ha sucedido con uno de esos seres que existen en la mente de muchos de nosotros pero nunca poseyeron un cuerpo donde albergar su alma (quizás el nivel más alto de consciencia que podamos alcanzar nunca). Don Evaristo Feijoo es uno de los cientos de personajes que aparecen en la magistral obra de Benito Pérez Galdós: Fortunata y Jacinta. Sería muy ambicioso hablar de un libro de tal magnitud en este modesto blog, pero daré unas leves pinceladas sobre él.
Dice la crítica que Don Evaristo es un trasunto del autor, que la manera en que ve la vida y la defiende no es más, que poner en boca de su creación una forma de existir que él llevaba a la práctica en cotidianidad.
Don Evaristo aparece en la novela cuando Fortuna es repudiada por Maxi al enterarse éste de su relación extramarital con Juanito Santa Cruz. Él la ampara y trata de hacerla entender que la sociedad tiene unas reglas que es mejor seguir para evitarse problemas. Me imagino que por esa manera de ver la vida tan pragmática o por el hecho de saber que Evaristo y Benito son la misma persona me sentí atraído por él.
Curioso sentir verdadera tristeza cuando Evaristo "muere" en la novela y mantenerme impasible al escuchar continuas desgracias en las noticias. Al leer tantas páginas las andanzas del insensible e irreal ser, se hace más cercano y tangible para mí que los humanos invisibles que habitan en las antípodas de mi pequeño mundo.
A mí no hace mucho me ha sucedido con uno de esos seres que existen en la mente de muchos de nosotros pero nunca poseyeron un cuerpo donde albergar su alma (quizás el nivel más alto de consciencia que podamos alcanzar nunca). Don Evaristo Feijoo es uno de los cientos de personajes que aparecen en la magistral obra de Benito Pérez Galdós: Fortunata y Jacinta. Sería muy ambicioso hablar de un libro de tal magnitud en este modesto blog, pero daré unas leves pinceladas sobre él.
Dice la crítica que Don Evaristo es un trasunto del autor, que la manera en que ve la vida y la defiende no es más, que poner en boca de su creación una forma de existir que él llevaba a la práctica en cotidianidad.
Don Evaristo aparece en la novela cuando Fortuna es repudiada por Maxi al enterarse éste de su relación extramarital con Juanito Santa Cruz. Él la ampara y trata de hacerla entender que la sociedad tiene unas reglas que es mejor seguir para evitarse problemas. Me imagino que por esa manera de ver la vida tan pragmática o por el hecho de saber que Evaristo y Benito son la misma persona me sentí atraído por él.
Curioso sentir verdadera tristeza cuando Evaristo "muere" en la novela y mantenerme impasible al escuchar continuas desgracias en las noticias. Al leer tantas páginas las andanzas del insensible e irreal ser, se hace más cercano y tangible para mí que los humanos invisibles que habitan en las antípodas de mi pequeño mundo.
domingo, 28 de noviembre de 2010
El alcalde de Zalamea - Teatro Pavón de Madrid
Este jueves tuve el placer de asistir a la representación de: El alcalde de Zalamea, que como todos sabéis nació de la pluma de Calderón de la Barca. El lugar fue el Teatro Pavón de Madrid, la versión y dirección se deben a la mano de Eduardo Vasco.
Puede parecer sorprendente comprobar como obras escritas en el siglo XVII, siguen teniendo una vigencia absoluta en nuestro mundo contemporáneo, pero en el caso de obras maestras, y aquí estamos hablando sobre una, no lo es. Esa es la razón por la que se siguen representando, por la que el público la aplaude cerradamente durante más de cinco minutos o por la que actores y actrices de gran nivel disputan por interpretarlas.
Calderón habla en su obra de la igualdad, de clases: villanos y nobles, de género: hombres y mujeres. Sobre estos dos ejes la acción va creciendo, sin olvidar nunca al humor que se hace presente en varios momentos del argumento, y de, manera más llamativa en estos dos personajes: Don Mendo y Nuño.
Ambos temas siguen demasiado vivos en nuestro siglo XXI, cuatrocientos años no han servido para limar diferencias en las cuestiones de género, no hace falta más que abrir cualquier periódico para darse cuenta de ello, ni entre nobles y villanos, los términos han cambiado pero los desniveles entre clases siguen siendo más que evidentes.
Mención especial se merece el personaje de Pedro Crespo, magníficamente interpretado por Joaquin Notario, es la voz de la sensatez, el sentido común y la inteligencia. No entiende de noblezas o machadas, sólo de hombres y mujeres felices y coherentes.
Valga este post para que alguien vaya a ver esta magnífica obra. En el Pavón hasta el 19 de Diciembre y posteriormente de gira por toda España.
Puede parecer sorprendente comprobar como obras escritas en el siglo XVII, siguen teniendo una vigencia absoluta en nuestro mundo contemporáneo, pero en el caso de obras maestras, y aquí estamos hablando sobre una, no lo es. Esa es la razón por la que se siguen representando, por la que el público la aplaude cerradamente durante más de cinco minutos o por la que actores y actrices de gran nivel disputan por interpretarlas.
Calderón habla en su obra de la igualdad, de clases: villanos y nobles, de género: hombres y mujeres. Sobre estos dos ejes la acción va creciendo, sin olvidar nunca al humor que se hace presente en varios momentos del argumento, y de, manera más llamativa en estos dos personajes: Don Mendo y Nuño.
Ambos temas siguen demasiado vivos en nuestro siglo XXI, cuatrocientos años no han servido para limar diferencias en las cuestiones de género, no hace falta más que abrir cualquier periódico para darse cuenta de ello, ni entre nobles y villanos, los términos han cambiado pero los desniveles entre clases siguen siendo más que evidentes.
Mención especial se merece el personaje de Pedro Crespo, magníficamente interpretado por Joaquin Notario, es la voz de la sensatez, el sentido común y la inteligencia. No entiende de noblezas o machadas, sólo de hombres y mujeres felices y coherentes.
Valga este post para que alguien vaya a ver esta magnífica obra. En el Pavón hasta el 19 de Diciembre y posteriormente de gira por toda España.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Darío Jaramillo - "Memorias de un hombre Feliz"
Este libro trata un tema tan controvertido como la felicidad, y si a eso le añadimos que el protagonista la alcanza asesinando a su esposa, alcanzamos un mejunje complicado de manejar y políticamente incorrecto en los días que corren. Quizás sea el reclamo perfecto para lectores fuera de la corriente general que arrastra a las masas lectoras, la editorial (Pre-textos) debería meditarlo.
El protagonista, Tomas es amante de las maquinas, de la precisión, de lo unívoco, poder montar y desmontar un aparato para que trabaje de la misma manera que antes, por eso prefiere la compañía de los artefactos al del género humano, bastante más díscolo en lo que a su funcionamiento se refiere. La obra es interesante y merece la pena ser leída, pero me voy a centrar en dos temas que toca el autor en ella. El primero es el principal del libro y el que le da nombre: La felicidad.
Tomas la alcanza de una manera harta simple, centrando su intelecto en amar su trabajo, fijarse en cada uno de los más mínimos detalles de la planta de producción que trabaja. En su tiempo libre se emplea en reparar relojes antiguos. Absorbido su tiempo casi absolutamente en eso no le da tiempo a divagar o pensar en otros temas que le apartarían de la senda de la sonrisa y le llevarían al vericueto de la lágrima. Centrar la mente en algo útil, provechoso o gratificante para uno mismo es necesario para un equilibrio que lleve a la felicidad, ya he citado en diversas ocasiones ese párrafo de Pablo D'Ors en el cual Zollinger es feliz haciendo zapatos, amando su obra. En el fondo Jaramillo dice lo mismo, baste para ejemplificarlo esta cita: "Tal vez la gran reforma educativa consista en que lo primero que todo individuo debe aprender en la vida es a disfrutar de su trabajo. No me parece difícil conseguirlo. Es más, me parece más difícil hacer el trabajo cuando se lo odia que cuando se lo ama. Con la ventaja adicional de que con el amor logra hacerlo mejor y que la curiosidad se despierte."
El otro tema que se toca en el libro y que a mí especialmente me ha llamado la atención es la reflexión del protagonista sobre la música. La odia, no soporta el continuo sonido estridente entrando por sus orejas. La explicación es fácil, nacido en un pueblo colombiano en los años treinta, no podía escuchar nunca o casi nunca la radio y menos aún en directo, sólo en las fiestas patronales de su villa. Nosotros, o yo al menos, he nacido envuelto en las siete notas, mamando melodías y gritando estribillos de serie de dibujos animados. Es algo tan natural como el caminar, pero para Tomas no, para él lo natural es trabajar en absoluto silencio, como lo es para mí escribir mientras escucho música.
Buscaré más libros de Darío Jaramillo, os mantendré al corriente.
El protagonista, Tomas es amante de las maquinas, de la precisión, de lo unívoco, poder montar y desmontar un aparato para que trabaje de la misma manera que antes, por eso prefiere la compañía de los artefactos al del género humano, bastante más díscolo en lo que a su funcionamiento se refiere. La obra es interesante y merece la pena ser leída, pero me voy a centrar en dos temas que toca el autor en ella. El primero es el principal del libro y el que le da nombre: La felicidad.
Tomas la alcanza de una manera harta simple, centrando su intelecto en amar su trabajo, fijarse en cada uno de los más mínimos detalles de la planta de producción que trabaja. En su tiempo libre se emplea en reparar relojes antiguos. Absorbido su tiempo casi absolutamente en eso no le da tiempo a divagar o pensar en otros temas que le apartarían de la senda de la sonrisa y le llevarían al vericueto de la lágrima. Centrar la mente en algo útil, provechoso o gratificante para uno mismo es necesario para un equilibrio que lleve a la felicidad, ya he citado en diversas ocasiones ese párrafo de Pablo D'Ors en el cual Zollinger es feliz haciendo zapatos, amando su obra. En el fondo Jaramillo dice lo mismo, baste para ejemplificarlo esta cita: "Tal vez la gran reforma educativa consista en que lo primero que todo individuo debe aprender en la vida es a disfrutar de su trabajo. No me parece difícil conseguirlo. Es más, me parece más difícil hacer el trabajo cuando se lo odia que cuando se lo ama. Con la ventaja adicional de que con el amor logra hacerlo mejor y que la curiosidad se despierte."
El otro tema que se toca en el libro y que a mí especialmente me ha llamado la atención es la reflexión del protagonista sobre la música. La odia, no soporta el continuo sonido estridente entrando por sus orejas. La explicación es fácil, nacido en un pueblo colombiano en los años treinta, no podía escuchar nunca o casi nunca la radio y menos aún en directo, sólo en las fiestas patronales de su villa. Nosotros, o yo al menos, he nacido envuelto en las siete notas, mamando melodías y gritando estribillos de serie de dibujos animados. Es algo tan natural como el caminar, pero para Tomas no, para él lo natural es trabajar en absoluto silencio, como lo es para mí escribir mientras escucho música.
Buscaré más libros de Darío Jaramillo, os mantendré al corriente.
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