lunes, 15 de abril de 2013

Los siete locos - Roberto Arlt

Los siete locos es la segunda novela de Roberto Arlt, editada en 1929 pero de una modernidad asombrosa y que por instantes nos hace recordar, en algunos pasajes, a su tocayo Roberto Bolaño, escritor contemporáneo.

Los siete locos narra la historia de Erdosain, un personaje tremendamente peculiar, en él se mezcla la metafísica, con sus conocimientos técnicos y con una especie de vida onírica paralela y perpendicular a un tiempo a su existencia de carne y hueso. El punto de inicio de la novela es la deuda que tiene Erdosain con la empresa en la que trabaja: seiscientos pesos con siete centavos, que ha ido robando poco a poco cobrando las facturas que adeudan sus clientes a la Azucarera. Buscando entre sus amigos a alguien que le preste esa suma es cuando conoceremos a los Siete Locos.

Quizás el mayor de ellos,  y también el más lúcido en su mundo, es el Astrólogo, creador de una secta/sociedad secreta/partido político que pretende dar una razón para vivir al hombre común. Una vez despojados de Dios, los seres humanos necesitan una causa para luchar por la vuda: el dinero y la mentira. El Astrólogo está dispuesto a inventar una verdad para cada persona, no le da miedo crear de la nada, una nueva casta de dioses que vivirá en un  fabuloso palacio en las montañas o mostrarse tan fascista o tan comunista como sea necesario, según sea la ideología que quiera escuchar su interlocutor. 

Todo está planeado en la mente del Astrólogo, los prostíbulos crearan la financiación necesaria para implantar las fábricas de armas necesarias para comenzar la revolución. Erdosain fascinado por este proyecto, entrará en él como encargado de la parte técnica, cediendo su proyecto de la "Rosa de cobre".

Lo más bello del libro, son las locuras de cada uno de sus personajes, Erdosain tiene el encanto del melancólico inteligente, que se sabe tomando medidas desesperadas por huir de esa nube de angustia (como él mismo define) que le apresa. Pero siempre hay presente un rasgo de cordura en sus desviaciones, en varias partes del libro se dicen los personajes citas como la siguiente: "Aparentemente somos todo eso, pero en el fondo, adentro, más abajo de nuestra consciencia y de nuestros pensamientos  hay otra vida más poderosa y enorme... y si soportamos todo es porque creemos que soportando o procediendo como lo hacemos llegaremos por fin hasta la verdad... es decir, la verdad de nosotros mismos"

La acción de Los siete locos continúa en Los Lanzallamas, ni decir tiene que en breve me haré con él.


martes, 19 de marzo de 2013

Cristal - Sam Savage



Edna tiene encanto, el pegamento de la espontaneidad, el placer de las extravagancias vividas y su único apego a su vida presente, se reduce a darle a la tecla, como dice ella, aunque a veces no sepa que escribir. Es un personaje con el cual es muy complicado no encariñarse, y eso es uno de los grandes méritos de Sam Savage en Cristal. 

Edna es una viuda que vive sola, con la única compañía de sus recuerdos y de una rata que le ha dejado Potts, su vecina de abajo, a su cuidado durante su ausencia. Ira contando de una manera totalmente desordenada su vida al lado de Clarence, su marido y escritor de mediano éxito. Según vas leyendo los retazos de su historia puedes ir creando el cristal completo donde se refleja la vida de Edna. Pero es un trabajo que tiene que hacer el lector, ya que la narradora/autor va ir desgranando los pasajes uno a uno, avanzando en su memoria, retrocediendo y reflexionando sobre todo ellos según a ella le entran ganas de darle a la tecla.

El libro está impregnado del carácter de Edna, es tierno y alocado por momentos, digna en su soledad buscada y nostálgica de la felicidad perdida. El gran éxito de Sam Savage es dotar a Edna de una perfecta credibilidad ya sea desde su personalidad, a la cuestión formal, es totalmente plausible pensar que una señora de sesenta y muchos años, con previa formación como escritora pudiese narrar como lo hace el autor en el libro.

Para acabar una cita del libro, un pensamiento que muchas personas que le damos a la tecla, sin una razón muy precisa para hacerlo, nos ha asaltado alguna vez, y que aquí queda perfectamente plasmada: "Ineluctable, incorregible deriva. Desviación a un lado, incurable, inevitable, de una mujer que habla, que habla porque no le queda otra cosa".


sábado, 9 de marzo de 2013

Fantasmas - Chuck Palahniuk

La literatura de terror es un género que siempre me ha atraído, desde su maestro Edgar Allan Poe, pasando por Lovecraft y ahora Palahniuk.

Fantasmas se compone de diversos relatos unidos por el un nexo común, una reunión de escritores de la cual deben salir los mejores relatos de miedo en años. Su modelo es: Villa Diodati donde Lord Byron, Mary Shelly y Polidori estuvieron reunidos y crearon el embrión de personajes como Frankestein o la versión moderna de Drácula.

Esa es la idea original que les lleva a juntarse, pero la realidad estará muy alejada de ese principio, la pléyade de personajes que nos presenta el autor tienen en común dos cosas: primero, una historia que les ha marcado la vida de una manera notoria y segundo, que van a buscar en su propia tragedia la manera para escapar de su vida. En vez de tratar de encontrar la salida de su pozo mirando hacia arriba, están decididos a escapar cavando más aún en las profundidades de su desdicha.

Los relatos de cada miembro de su particular comunidad nos hablan de un tema diferente, desde San Destripado y como su particular manera de masturbarse en la piscina le arruinará su vida, hasta como un simple ruido gutural puede esconder toda una herencia familiar como le pasa al Casamentero. 

El libro no te da respiro, ya que la doble trama, relato - reunión de escritores, te llena de sobresaltos y en algunos casos, de ansiedad, pero todo el tiempo fluye sobre la historia la idea de que los humanos, o al menos los personajes que aquí están reflejados, necesitan la tragedia para sobrevivir, aman su tristeza pero se niegan a reconocerlo. 

Magnífico libro, que nos deja el regusto de que para superar un problema hay que contarla, que para evitar un trauma en tus tripas hay que extirparlo con palabras y sílabas.




domingo, 17 de febrero de 2013

Mr Gwyn - Alessandro Baricco

Hay personas que tienen el don de tocarte en lo más íntimo con una facilidad pasmosa, es lógico si ese ser humano que posee ese atributo de conmoverte es tu amigo, o tu pareja, pero parece mucho más complicado creer que pueda ser un escritor, un ser al que desconoces pero se cuela entre tus costillas como un florete habilidoso deseando herir tu corazón. Esta es la sensación que tengo cuando leo a Baricco.

Partiendo de ese punto parece complicado que yo pueda ser objetivo con uno de sus libros, pero en el fondo este blog no es más que la mirada partida y sesgada de un ser anónimo que disfruta leyendo, advertido querido lector perdido que el azar te ha traído a este sitio, me pongo manos a la obra.

Mr Gwyn es un escritor de éxito, de moda en Inglaterra, que siente que todo lo que hace en el mundo, escribir, ha dejado de tener sentido, por lo tanto, escribe un artículo en el cual específica las cincuenta y dos cosas que nunca más va a volver a hacer en su vida. Una vez cerrado ese capítulo de su vida, debería abrir otro para continuar. Jasper Gwyn buscará algo que le llene y lo descubrirá en una galería de arte: Los retratos.

Jasper buscará encontrar el verdadera alma del retratado a través de las palabras, observándole durante un periodo de tiempo que varía según lo que durasen unas bombillas artesanales encargadas a un viejo en Candem, pero siempre cercano a los treinta y dos días. Es admirable la delicadeza y el esmero con las que Mr Gwyn prepara el estudio donde va a realizar su nuevo trabajo, la elección del espacio, la música que le va a acompañar, la luz que le va a  iluminar. Demuestra Baricco, que el cuidado y el amor aplicado en su máxima potencia son algo digno de admirar, y que las circunstancias y la madre vida siempre te puede poner contra las cuerdas en cualquier momento.

Estos sucesos no previstos por Jasper son: escribir un retrato a su único amigo en el lecho de muerte y a una terrible adolescente en su estudio, ambos hechos, sobre todo el último, harán que se repiense su nueva profesión de retratista. 

A partir de aquí, el libro introduce un poco de misterio y suspense, y el protagonismo pasa a Rebecca, un maravilloso personaje femenino, que te hace pensar que el amor puede tomar muchas formas y que ninguna es desdeñable.

No puedo más que recomendar leer esta pequeña maravilla y acabar citando a Jasper Gwyn/Baricco: "... todos somos páginas de un libro, pero de un libro que nadie ha escrito nunca y que en vano buscamos en las estanterias de nuestra mente". "Los miraba. Durante mucho tiempo. Hasta que veía en ellos la historia que eran"




lunes, 4 de febrero de 2013

Biografía del silencio - Pablo d'Ors


El silencio puede ser una maldición o una bendición, hay gente que luchará toda su existencia por no encontrar nunca ni una pizca de silencio en sus vidas, correrán, gritaran, accionaran todo tipo de mecanismos, con tal de no agonizar contemplando las entrañas de su propia alma. La quietud externa hace que nos fijemos en nuestro interior, y puede que nuestro fondo este lleno de estridencias y dientes, por lo tanto, lo más sencillo es volver a correr por la vida para evitar que nuestra alma nos vuelva a morder.

Pablo d'Ors nos comenta como emprender este viaje hacia el interior, en su fascinante: Biografía del silencio, algo que comienza con el simple gesto de sentarse en silencio y concentrarse en la propia respiración, y puede acabar apreciando mucho más todo lo que tenemos en nuestro entorno. 

"Hoy sé que conviene dejar de tener experiencias, sean del género que sean, y limitarse a vivir: dejar que la vida se exprese tal cual es, y no llenarla con los artificio de nuestros viajes o lecturas, relaciones o pasiones, espectáculos, entretenimientos, búsquedas... Todas nuestras experiencias suelen competir con la vida y logran, casi siempre, desplazarla y casi anularla". La manera que tiene el escritor de vaciar la vida y desnudarla es el silencio.

Libros anteriores de Pablo d'Ors nos hacían entrever como el autor tiende hacía meditación, El estupor y la maravilla es una clara muestra de esto, pero en este pequeño libelo analiza cómo se puede llegar a conocerse uno mejor, o al menos intentarlo, es una guía para aquel que se atreve a dar ese osado paso. En ningún momento el autor afirma que sea un camino de rosas, en sus primeros intentos, la postura le provocaba dolores de espalda, se distraía, le costaba concentrarse y lo que es más complicado para el hombre occidental la recompensa es incierta, ya que debes esperar nada, que puede ser todo: mayor paz, una mejor sensibilidad de los sentidos, saber la posición de uno en el mundo o incluso, sentirse uno con los demás.

"Lo que realmente mata al hombre es la rutina; lo que le salva es la creatividad, es decir, la capacidad para vislumbrar  y rescatar la novedad. Si se mira bien -y eso es en lo que educa la meditación-, todo es siempre nuevo y diferente". Tan simple y tan difícil como esa frase es el vivir apasionado cada día. 

Son muchas las cosas que nos dice Pablo d'Ors en este libro pero me quedo con esta cita a modo de colofón a esta entrada, algo que nos puede hacer felices pero es tan complicado cumplir. "Lo que urge aprender es que no somos dioses, que no podemos, -ni debemos-, someter la vida a nuestros caprichos; que no es el mundo quien debe ajustarse a nuestros deseos, sino nuestros deseos a las posibilidades que ofrece el mundo".


lunes, 14 de enero de 2013

Absolución - Luis Landero

La naturaleza de una persona es complicada de cambiar, pesa como una losa si consideramos que nos es perjudicial y nos ancla a la vida si pensamos que es algo bueno. Hay gente que luchará toda su vida por tratar de cambiar el fondo de su alma, ya que puede interpretar que es demasiado tímido, o que le faltan agallas o le sobra inconstancia, quizás lo más inteligente sea no luchar contra algo que es inmanente a ti sino aprovechar esa cualidad en tu beneficio y amoldar tus circunstancias a tu esencia

En Absolución, Luis Landero habla sobre Lino, una persona cuya mayor cualidad es ser errático, viaja de un lugar, en su vida, a otro sin rumbo, todo le cansa, nada le llena, hasta que conoce a Clara y parece, que finalmente asienta la cabeza. Pero Lino se agarrará a una de esas situaciones que nos brinda el destino y que en nuestras manos está el tomarlas como una excusa, y hacer de ellas una oportunidad para dar un giro a nuestras vidas, o mirar para otro lado y seguir caminando por la misma senda que veníamos recorriendo. Lino encontrará en ese hecho la excusa para volver a huir.

De un libro de Landero siempre se puede sacar mucho partido, en mi opinión la primera parte del mismo, en donde se cuenta la infancia y adolescencia de Lino, es magnífica. La relación con su padre, que acaba considerando el haber sido afectado por la Colza como un regalo y sobre todo, como las palabras, creadoras y vivas, van guiando el desarrollo de Lino: ironía, (fundamental para afrontar la vida ya que los adolescentes siempre tienen la tendencia a tomarlo todo demasiado en serio), contingencia (cuando aprendes que la suerte es un factor que no se puede desdeñar en la vida) y tedio (el tiempo a los dieciséis años parece que no se desliza).

Otro punto que he de destacar de esta obra es la relación entre el señor Levin y Paula y como hacían cosas, cualquier tipo de plan para después desgranarlo en historias que nacían de la experiencia vivida. Personalmente me encanta recordar hechos y darles un matiz diferente cada vez que los recuerdo, se crea literatura con esa práctica.

Un libro de Landero siempre merece la pena ser leido, Absolución no es una excepción.


lunes, 17 de diciembre de 2012

California 83 - Pepe Colubi

Lo que me hizo decidirme a comprar esta novela fueron las columnas semanales sobre la caja tonta de Pepe Colubi en el Jueves, sus opiniones  y estilo me hicieron darle una oportunidad de la cual no estoy para nada arrepentido.

Una aventura como cruzar el charco en el año ochenta y tres bien merece una novela, y más aún cuando pasas de Asturias a California y no tienes ni diecisiete años. Esto es lo que le sucede a Pepe, abandona su terruño natal y acaba en Carpet Drive en uno de sus chalets que abundan tanto en los telefilmes americanos que todos hemos consumido. 

Al bueno de Pepe/Pipi/Joe le pasan un buen número de acontecimientos en las tierras californianas que bien merecen ser narrados, las diferencias entre una España que se trataba de sacudir los restos de la dictadura y un Estados que gobernaba un actor de Hollywood: Ronald Regan, se podía comparar a la diferencia de altura entre Torrebruno y Romay. Pepe podía conducir pero en cambio, no le estaba permitido beber cerveza, cosa que en nuestra amante patria era de lo más común del mundo con dieciséis años.

Son innumerables los momentos hilarantes del que está nutrido el libro de Colubi, especialmente graciosos me parecen: cuando el protagonista de la obra trata de conquistar a Tina, la clásica niña buena americana que antes de salir con ella le hace conocer a su padre, y Pepe, acaba borracho y felado por una amiga de ella. El otro instante, con el cual me siento totalmente identificado, es cuando en medio de un partido de soccer, escucha blasfemar en un correcto castellano a un rival, y ante la respuesta afirmativa del adversario a la pregunta de si es español, acaban unidos en un fuerte abrazo.

Lo que hace a esta novela más que un simple recopilatorio de gags es el toque de misterio que introduce Colubi en la casa de los Johnsons, con su padre desaparecido y sobre todo la nostalgia que desprende cada línea, esa tristeza por aquello que sabemos que nunca volverá. Janine es el símbolo de todo ello, la amiga que tiene pareja, pero que hace latir el corazón de Pipi con fuerza, por la que llora cuando despega el avión que le trae de vuelta a la realidad, cuando el sueño americano acaba para él.