Me dejo llevar muchas veces por la magnificencia de la grandiosidad, heroísmo y épica entran por los ojos como ideas fosforescentes que copan todo el cerebro. Respiro el olor a sangre derramada en antiguos campos de batalla de los cuales solo quedan vivas las letras impresas que se amontonan en las estanterías de cualquier librería. Millones de vidas y muertes sucedidas en el pasado, estatuas erosionadas por el viento en plazas públicas, piedras enterradas por toneladas de polvo. Otra gente se deja llevar por ídolos de barro recubiertos de oro, futbolistas, presentadores de televisión o simples fantoches guiados por cerebros que no son los suyos.
Hay muchas cosas pequeñas que nos rodean, y en la mayoría de los casos nos arropan humildemente sin aires de grandeza, día a día nos abrazan con una palabra o con una sonrisa, están ahí mirándote, cuidándote, preguntándote, luchando por nosotros. Puede ser un libro o una persona, una estrella o un chiste, un beso o un edificio. Quizás no nos demos cuenta porque no son extraordinarias, no son espectaculares, sin artificios a los cuales admirar, su grandeza esta dentro de su pequeñez. Hay que destilarlas, absorberlas, digerirlas y sudarlas para comprender su intima esencia, esencia relacionada con nuestra propio alma . Ver en su constancia y calor, su extraordinaria sencillez que nos hace la vida más agradable. Una vida llena de grandeza no esta llena pero una vida llena de pequeñas cosas puede ser plena y feliz.
sábado, 22 de septiembre de 2007
jueves, 13 de septiembre de 2007
Centro
Bruasen disfruta de los meses de Septiembre y Octubre, son sus favoritos, temperatura ideal y respiran cierta melancolía afín a su forma de ser.
Hoy me he acercado al centro de Madrid a hacer unos recados, sin mucha prisa, observando lo que pasaba fuera de la frontera que delimita mi cuerpo,espiando el exterior con mis sentidos.
En el centro de esta ciudad puedes encontrar de todo (creo que si no es absolutamente todo si el 99% de las cosas que se te puedan ocurrir) y como ejemplo os relato someramente lo que he visto en apenas dos horas:
1) Un grupo de pancarteros enfrente del ministerio de educación reclamando la gratuidad de los libros de texto. No superaban la centena y cada uno de ellos llevaba una cartulina de un color fosforescente a juego con las letras en que estaba escrita la proclama, es decir, si la pancarta es azul eléctrico las letras eran azul marino. Vamos unos manifestantes fashion.
Algún día me gustaría averiguar quien es el inventor de las frases que se gritan o se escriben en esta clase de eventos, el de ZP=zETAp es un artista y el de ero ero ero Zapatero embustero, el rey de la rima consonante.
2) Un sexteto de cuerda y viento que interpretaba música clásica con gran virtuosismo en la calle Preciados. He estado escuchándoles un rato y era bastante impresionante.
3) Un hombre sin brazos, no se si es un mutilado de guerra o de nacimiento, que llevaba en la boca un mini lleno de monedas y a la vez cantaba en una lengua que no he podido descifrar. Tampoco he sido capaz de entender como era capaz de hacer virtuosismos con su voz si a la vez con los dientes sujetaba el vaso. Además de todo bailaba al son de su propia voz. ¡Un hombre orquesta y eso que no tiene extremidades superiores! ¡Asustado quedo de las posibilidades de este hombre si contase con dos hercúleos brazos!
4) Un predicador que hablaba con vehemencia del amor de Jesús y cuando menos te lo esperabas agarraba la guitarra y se cantaba unas tonadillas. Me ha decepcionado porque no ha dicho eso de: "¡Aleluya hermanos!"
Creo que un día de estos me uniré a los pancarteros con alguna rima lograda, quizás: "Illa illa illa Espe maravilla", oiré el concierto de música clásica mientras bailo con el hombre sin brazos y por último me uniré al predicador y a la mínima gritaré aquello de: "¡El fin del mundo se acerca!"
¿No es genial el centro de Madrid?
Brausen recomienda visitar esta ciudad en Septiembre/Octubre. Si alguien necesita un guia Brausen se alquila a un precio módico y competitivo.
Hoy me he acercado al centro de Madrid a hacer unos recados, sin mucha prisa, observando lo que pasaba fuera de la frontera que delimita mi cuerpo,espiando el exterior con mis sentidos.
En el centro de esta ciudad puedes encontrar de todo (creo que si no es absolutamente todo si el 99% de las cosas que se te puedan ocurrir) y como ejemplo os relato someramente lo que he visto en apenas dos horas:
1) Un grupo de pancarteros enfrente del ministerio de educación reclamando la gratuidad de los libros de texto. No superaban la centena y cada uno de ellos llevaba una cartulina de un color fosforescente a juego con las letras en que estaba escrita la proclama, es decir, si la pancarta es azul eléctrico las letras eran azul marino. Vamos unos manifestantes fashion.
Algún día me gustaría averiguar quien es el inventor de las frases que se gritan o se escriben en esta clase de eventos, el de ZP=zETAp es un artista y el de ero ero ero Zapatero embustero, el rey de la rima consonante.
2) Un sexteto de cuerda y viento que interpretaba música clásica con gran virtuosismo en la calle Preciados. He estado escuchándoles un rato y era bastante impresionante.
3) Un hombre sin brazos, no se si es un mutilado de guerra o de nacimiento, que llevaba en la boca un mini lleno de monedas y a la vez cantaba en una lengua que no he podido descifrar. Tampoco he sido capaz de entender como era capaz de hacer virtuosismos con su voz si a la vez con los dientes sujetaba el vaso. Además de todo bailaba al son de su propia voz. ¡Un hombre orquesta y eso que no tiene extremidades superiores! ¡Asustado quedo de las posibilidades de este hombre si contase con dos hercúleos brazos!
4) Un predicador que hablaba con vehemencia del amor de Jesús y cuando menos te lo esperabas agarraba la guitarra y se cantaba unas tonadillas. Me ha decepcionado porque no ha dicho eso de: "¡Aleluya hermanos!"
Creo que un día de estos me uniré a los pancarteros con alguna rima lograda, quizás: "Illa illa illa Espe maravilla", oiré el concierto de música clásica mientras bailo con el hombre sin brazos y por último me uniré al predicador y a la mínima gritaré aquello de: "¡El fin del mundo se acerca!"
¿No es genial el centro de Madrid?
Brausen recomienda visitar esta ciudad en Septiembre/Octubre. Si alguien necesita un guia Brausen se alquila a un precio módico y competitivo.
domingo, 9 de septiembre de 2007
Seguidores de mentiras
Brausen piensa que los bocatas de choricito frito saben mejor en las fiestas populares que en ningún otro lugar, aunque te lo cobren a precio de caviar, el maestro se los come con mordiscos inimitablementes ansiosos.
Acabo de terminar un libro de Bolaño, Mounseir Pain, que como todo lo que he leído de este escritor chileno/mejicano/español es altamente recomendable. Trata sobre un pobre diablo Pierre Pain, enamorado de una viuda y envuelto, como no a causa del amor, en una serie de acontecimientos extraños. El protagonista es un Mesmerista, fue una corriente "médica" creada por Franz Anton Mesmer allá por el siglo XVIII. Consideraba que en todos nosotros hay un magnetismo animal que fluye en nuestro cuerpo, cuando esta "corriente" tiene algún problema para circular se crean las enfermedades que todos conocemos. Sus tratamientos se basan en colocación de imanes y otra clase de remedios magnéticos. Aunque posteriormente James Braid, sobre algunas de las investigaciones de Mesmer, descubriese la hipnosis, su maestro trató de exponer sus teorías ante la academia de Ciencias de París, con ningún exito y fue obligado a dejar sus prácticas médicas por considerarlas no científicas.
Mesmer desaparece y de los últimos años de su vida no se sabe nada. Posteriormente se crearían corrientes "neomesmeristas" basadas en la hipnosis.
Por supuesto, este hombre contó con muchos adeptos, desde la nobleza al vulgo, que le creyeron y siguieron como a un maestro. Yo me pregunto: ¿cómo se sentirían sus seguidores al ver que la Academia rechazaba las tesis de su maestro? Traicionados, destrozados, heridos, lacerados, infinitamente vejados o quizás por el contrario tomaron la opción contraria y apoyaron al genio incomprendido por los envidiosos miembros del Sanedrín científico.
Se darían más del primer caso que del segundo, gente quebrantada en su fe que se considerase engañada y que sus esfuerzos han sido malgastados por un titiritero, ilusionista de sombras. Corazones despechados que pasan de la admiración al desprecio como un amante traicionado.
Pero pensemos otra posibilidad, ese seguidor de Mesmer, que muere antes de que se refute su teoría ,lo mismo puedo hablar de Mesmer, que Ptolomeo que creía que la tierra es el centro del universo, por no meterme en el proceloso campo de las religiones. Esta persona moriría feliz, tan creyente como el primer día en las enseñanzas aprendidas. Seguro de su fe.
Quien sabe si dentro de poco, o de mucho, alguien es capaz de demostrar que el Universo no es más que un acuario perteneciente a un ser gigantesco que se divierte viéndonos desde detrás del cristal. La verdad y la mentira son tan relativas como el movimiento, y existen con fecha de caducidad. ¿quién dudaba en el siglo XIII que Dios nos había creado a su imagen y semejanza? Ahora todos pensamos o, quizás haya que decir creemos ya que hay mucha fe detrás de esa afirmación , que hemos evolucionado del simio.
Y me voy a dejar resbalar un poco más por las mentiras, cotidianas en este caso, que no hacen otra cosa que facilitarnos la vida, porque nadie puede vivir eternamente inseguro. ¿No es acaso un acto de confianza total creer en las palabras del amante que te dice: "Te quiero"? ¿no hay en el mundo mucha más fe de la que creemos? Todos necesitamos creer en algo aunque sea en una mentira.
Brausen recomienda un libro de Milan Kundera: "La identidad", habla de como una pareja puede destruirse si se pierde la confianza en la mirada del otro.
Brausen medita en hacerse una lista con todas las recomendaciones que hace ya que dentro de poco empezará a repetirlas.
Acabo de terminar un libro de Bolaño, Mounseir Pain, que como todo lo que he leído de este escritor chileno/mejicano/español es altamente recomendable. Trata sobre un pobre diablo Pierre Pain, enamorado de una viuda y envuelto, como no a causa del amor, en una serie de acontecimientos extraños. El protagonista es un Mesmerista, fue una corriente "médica" creada por Franz Anton Mesmer allá por el siglo XVIII. Consideraba que en todos nosotros hay un magnetismo animal que fluye en nuestro cuerpo, cuando esta "corriente" tiene algún problema para circular se crean las enfermedades que todos conocemos. Sus tratamientos se basan en colocación de imanes y otra clase de remedios magnéticos. Aunque posteriormente James Braid, sobre algunas de las investigaciones de Mesmer, descubriese la hipnosis, su maestro trató de exponer sus teorías ante la academia de Ciencias de París, con ningún exito y fue obligado a dejar sus prácticas médicas por considerarlas no científicas.
Mesmer desaparece y de los últimos años de su vida no se sabe nada. Posteriormente se crearían corrientes "neomesmeristas" basadas en la hipnosis.
Por supuesto, este hombre contó con muchos adeptos, desde la nobleza al vulgo, que le creyeron y siguieron como a un maestro. Yo me pregunto: ¿cómo se sentirían sus seguidores al ver que la Academia rechazaba las tesis de su maestro? Traicionados, destrozados, heridos, lacerados, infinitamente vejados o quizás por el contrario tomaron la opción contraria y apoyaron al genio incomprendido por los envidiosos miembros del Sanedrín científico.
Se darían más del primer caso que del segundo, gente quebrantada en su fe que se considerase engañada y que sus esfuerzos han sido malgastados por un titiritero, ilusionista de sombras. Corazones despechados que pasan de la admiración al desprecio como un amante traicionado.
Pero pensemos otra posibilidad, ese seguidor de Mesmer, que muere antes de que se refute su teoría ,lo mismo puedo hablar de Mesmer, que Ptolomeo que creía que la tierra es el centro del universo, por no meterme en el proceloso campo de las religiones. Esta persona moriría feliz, tan creyente como el primer día en las enseñanzas aprendidas. Seguro de su fe.
Quien sabe si dentro de poco, o de mucho, alguien es capaz de demostrar que el Universo no es más que un acuario perteneciente a un ser gigantesco que se divierte viéndonos desde detrás del cristal. La verdad y la mentira son tan relativas como el movimiento, y existen con fecha de caducidad. ¿quién dudaba en el siglo XIII que Dios nos había creado a su imagen y semejanza? Ahora todos pensamos o, quizás haya que decir creemos ya que hay mucha fe detrás de esa afirmación , que hemos evolucionado del simio.
Y me voy a dejar resbalar un poco más por las mentiras, cotidianas en este caso, que no hacen otra cosa que facilitarnos la vida, porque nadie puede vivir eternamente inseguro. ¿No es acaso un acto de confianza total creer en las palabras del amante que te dice: "Te quiero"? ¿no hay en el mundo mucha más fe de la que creemos? Todos necesitamos creer en algo aunque sea en una mentira.
Brausen recomienda un libro de Milan Kundera: "La identidad", habla de como una pareja puede destruirse si se pierde la confianza en la mirada del otro.
Brausen medita en hacerse una lista con todas las recomendaciones que hace ya que dentro de poco empezará a repetirlas.
domingo, 2 de septiembre de 2007
Perdido en el Diluvio
Brausen pide disculpas por su falta de dominio de la lengua inglesa, no hace mucho le han calificado como lower intermidiate, pero él valiente, se ha atrevido a traducir la canción Lost in the Flood de Bruce Springsteen y transcribirla en este su blog.
PERDIDO EN EL DILUVIO
El caradura de Gunner está volviendo a casa como un hambriento desertor
Camina solo por la ciudad
"Debe venir de la base" oye que dicen las chicas del instituto
El paisaje arde con hombres lobos travestidos en hadas para el asesinato
Golpean y corren, suplican en el santuario, escondidos debajo del altar
Destrozan columnas y cruces con unos temblores espáticos perfectos
Monjas calvas embarazadas corren en los pasillos del vaticano suplicando la inmaculada concepción
Y todo el mundo está derrumbado en la calle principal desde que beben sangre sin consagrar
Sticker sonríe dulcemente mientras Gunner respira hondo, sus tobillos hundidos en el suelo
Y Digo: "Gunner, son arenas movedizas, no es barro, son arenas movedizas
¿has entregado tu sentidos a la guerra o los has perdido en el diluvio?"
Ese nativo americano, con ojos de muñeca y el alma vacía
Corre los domingos en Jersey con Chevy trucado
Lo conduce con suavidad, en un lateral lleva pintado en letras luminosas azules y rojas: "Destino a la Gloria"
Se apoya en el capó mientras cuenta historias de las carreras, los chicos le llaman Jimmy el Santo.
El ruido y el resplandor, él lanza ese jodido coche a la meta
Corre como un huracán hasta que desaparece llegado un punto
Solo queda sangre donde cayó el cuerpo
No queda nada que podáis vender
Solo chatarra cubriendo el horizonte, una gran despedida para un piloto.
Alguien pregunta: "eh tío ¿eso es aceite?, esto no es aceite es sangre"
Me pregunto que estaba pensando cuando desató esa tormenta
o ¿solo estaba perdido en el Diluvio?
Los navegantes de la octava avenida con sus pantalones satinados susurran al aire
En los escaparates de algunas tiendas hay imagenes de la Virgen que clavan su mirada en ti
Los mejores apóstoles del Bronx se paran con sus manos en su propio cuerpo
Todo se para, se oyen cinco disparos, los policías llegan volando
Ahora se oyen los zumbidos de las balas desde el otro lado de la ciudad, están metiendo al asfalto
Y ese tío del Bronx está empezando a perder
Se derrumba sobre sus propios pies
Algunos chicos vienen veloces por la esquina pero un policía les devuelve al camino correcto
Está tirado en la calle sujetandose la pierna y gritando algo en castellano
Todavía respira cuando me voy.
Alguien dice: " Ey tío ¿has visto eso? Su cuerpo cayó en la calle envuelto en un precioso estruendo"
Me pregunto que me quería decir ese tipo o si solo estaba perdido en el Diluvio
"Ey tío ¿has visto eso? Seguro que todo ha sido una confusión"
Me pregunto que se habrían tomado o es que ¿solo están perdidos en el Diluvio?
Brausen recomienda escuchar la versión del Hammersmith Odeon (1975) con una banda poderosa y joven.
Dedica esta canción a todos aquellos que alguna vez han hecho una tontería porque se han sentido perdidos en la vida que no es otra cosa que un Diluvio constante.
PERDIDO EN EL DILUVIO
El caradura de Gunner está volviendo a casa como un hambriento desertor
Camina solo por la ciudad
"Debe venir de la base" oye que dicen las chicas del instituto
El paisaje arde con hombres lobos travestidos en hadas para el asesinato
Golpean y corren, suplican en el santuario, escondidos debajo del altar
Destrozan columnas y cruces con unos temblores espáticos perfectos
Monjas calvas embarazadas corren en los pasillos del vaticano suplicando la inmaculada concepción
Y todo el mundo está derrumbado en la calle principal desde que beben sangre sin consagrar
Sticker sonríe dulcemente mientras Gunner respira hondo, sus tobillos hundidos en el suelo
Y Digo: "Gunner, son arenas movedizas, no es barro, son arenas movedizas
¿has entregado tu sentidos a la guerra o los has perdido en el diluvio?"
Ese nativo americano, con ojos de muñeca y el alma vacía
Corre los domingos en Jersey con Chevy trucado
Lo conduce con suavidad, en un lateral lleva pintado en letras luminosas azules y rojas: "Destino a la Gloria"
Se apoya en el capó mientras cuenta historias de las carreras, los chicos le llaman Jimmy el Santo.
El ruido y el resplandor, él lanza ese jodido coche a la meta
Corre como un huracán hasta que desaparece llegado un punto
Solo queda sangre donde cayó el cuerpo
No queda nada que podáis vender
Solo chatarra cubriendo el horizonte, una gran despedida para un piloto.
Alguien pregunta: "eh tío ¿eso es aceite?, esto no es aceite es sangre"
Me pregunto que estaba pensando cuando desató esa tormenta
o ¿solo estaba perdido en el Diluvio?
Los navegantes de la octava avenida con sus pantalones satinados susurran al aire
En los escaparates de algunas tiendas hay imagenes de la Virgen que clavan su mirada en ti
Los mejores apóstoles del Bronx se paran con sus manos en su propio cuerpo
Todo se para, se oyen cinco disparos, los policías llegan volando
Ahora se oyen los zumbidos de las balas desde el otro lado de la ciudad, están metiendo al asfalto
Y ese tío del Bronx está empezando a perder
Se derrumba sobre sus propios pies
Algunos chicos vienen veloces por la esquina pero un policía les devuelve al camino correcto
Está tirado en la calle sujetandose la pierna y gritando algo en castellano
Todavía respira cuando me voy.
Alguien dice: " Ey tío ¿has visto eso? Su cuerpo cayó en la calle envuelto en un precioso estruendo"
Me pregunto que me quería decir ese tipo o si solo estaba perdido en el Diluvio
"Ey tío ¿has visto eso? Seguro que todo ha sido una confusión"
Me pregunto que se habrían tomado o es que ¿solo están perdidos en el Diluvio?
Brausen recomienda escuchar la versión del Hammersmith Odeon (1975) con una banda poderosa y joven.
Dedica esta canción a todos aquellos que alguna vez han hecho una tontería porque se han sentido perdidos en la vida que no es otra cosa que un Diluvio constante.
sábado, 1 de septiembre de 2007
¡Brausen aún respira!
Queridos lectores, simplemente os informo que aun respiro, he conseguido sobrellevar un proceso viral que atacó mi delicada garganta (tan acostumbrada a los más finos manjares) y arreglar mi maltrecha conexión a la red universal virtual.
Esto ha sido una primera victoria en uno de los cuatro objetivos a corto plazo que me he planteado, esquivando la nebulosa vital en la que me suelo mover he decidido proponerme cuatro metas muy especificas.
Dos de ellas son bastante llanas e insulsas, pero por cuestión de orgullo no pienso descansar hasta alcanzarlas. Una de ellas ha sido la vuelta de mi querido ADSL, la otra es por el estilo, así que la podéis imaginar.
Las otras dos pueden tener mayores consecuencias a largo plazo, o no eso nunca se sabe he aquí lo divertido de la vida, y sobre el papel son más complicadas que las otras dos.
Quizás lo único importante de esta decisión es que se lo que quiero, por una vez desde hace mucho tiempo, se lo que quiero en varios campos, algunos muy importantes de lo que es la existencia de una persona.
No hablaré más de ello, siempre he pensado que las cosas hay que comunicarlas cuando están ya hechas, "no vendas la piel del oso antes de cazarlo".
En breve os deleitaré con más entradas. Brausen está aquí, demos gracias a Orange.
Esto ha sido una primera victoria en uno de los cuatro objetivos a corto plazo que me he planteado, esquivando la nebulosa vital en la que me suelo mover he decidido proponerme cuatro metas muy especificas.
Dos de ellas son bastante llanas e insulsas, pero por cuestión de orgullo no pienso descansar hasta alcanzarlas. Una de ellas ha sido la vuelta de mi querido ADSL, la otra es por el estilo, así que la podéis imaginar.
Las otras dos pueden tener mayores consecuencias a largo plazo, o no eso nunca se sabe he aquí lo divertido de la vida, y sobre el papel son más complicadas que las otras dos.
Quizás lo único importante de esta decisión es que se lo que quiero, por una vez desde hace mucho tiempo, se lo que quiero en varios campos, algunos muy importantes de lo que es la existencia de una persona.
No hablaré más de ello, siempre he pensado que las cosas hay que comunicarlas cuando están ya hechas, "no vendas la piel del oso antes de cazarlo".
En breve os deleitaré con más entradas. Brausen está aquí, demos gracias a Orange.
domingo, 19 de agosto de 2007
Los Culebrillas.
Brausen se ha despertado hoy levantisco, con un ardor guerrero perdido durante años, como Theoden de Rohan ha abandonado su sueño de paz, tiene una misión y la piensa cumplir.
Hay un nuevo tipo de juventud, deleznable como pocas, que se expande como un cancer por la sociedad española. Los llamaremos Culebrillas.
Si acudimos a la Real Academia de la Lengua, cosa que nunca haría un auténtico Culebrilla, nos encontramos ante varias acepciones de esta palabra véase: 1. f. Enfermedad viral que se manifiesta por un exantema en el que las vesículas se disponen a lo largo de los nervios, por lo cual son muy dolorosas. Estos chicos son humanos y, aunque muchas veces parecen seres unicelulares, no les podemos aplicar esta definición, probemos con otra.
3. f. Hendidura que queda en los cañones de los fusiles y otras armas de fuego cuando el hierro no está bien trabajado. Estos alegres jóvenes son carne de cañón (nunca mejor dicho) para el ejercito español, pero, gracias al Altísimo, no están hechos de hierro. Haremos un último esfuerzo con la RAE.
1. f. Especie de culebra de pequeño tamaño. Vive en sitios húmedos y puede nadar gracias a las rápidas ondulaciones de su cuerpo. He de confesar que no he visto a los Culebrillas en el medio acuático y no se si se transportan de un punto a otro gracias a ondulaciones de su cuerpo o aletas dorsales.
No me queda más remedio que definirlos con mis propias palabras: Son seres humanos, algunos con aspecto simiesco, que suelen habitar en la península Ibérica, con más densidad de población en el sur de la nación. Su edad puede variar entre los quince años (no se pueden descartar casos más precoces) y los treinta.
Se les reconoce facilmente, llevan un peinado francamente estiloso, rapados por arriba y con algunos pelillos extralargos que les nacen de la coronilla y pueden llegar hasta más debajo del hombro. Creo que la longitud y espesura de estos cabellos indica el grado de aristocracia alcanzado en la jerarquía de la tribu en la que viven. Suelen ir vestidos con camisetas del Niño y pantalón de chándal a ser posible blanco. Todo ello ajustadísimo a sus cuerpos. Son muy ostentosos con los complementos, grandes cadenas doradas o plateadas dignifican sus cuellos y gruesos sellos o anillos de oro adornan sus dedos.
No son descartables los pircings en su cuerpo y en su rostro suele haber alguno clavado en plan chincheta en un corcho.
Hablan a gritos como si hubiesen retrocedido un par de peldaños en las evolución, no terminan de vocalizar correctamente, se desplazan en motillos o coches tuneados (un coche de un culebrilla llevará al menos las lunas tintadas y alguna pegatina del radical plantificada en morro o trasera del vehículo). Se mueven en manadas entorno a la docena de miembros y siempre hay un líder.
Son de complexión delgada, escuálida en la mayoría de los casos, imagino que es debido a su nerviosismo que les hace estar todo el rato haciendo cuchufletas y cucamonas del peor de los gustos. De todas maneras en sus tribus suele aparecer uno de ellos que es el más gordo, y otro que está muy musculado. El piraña siempre ha sido un clásico de grupo de amigos, el cachas es el deportista también habitual en todo conjunto de hombres reunidos, pero que ahora la sociedad le impulsa hacia la vigorexia.
Un dato inequívoco para saber si una persona es un Culebrilla o un simple mortal es el siguiente: van siempre con el móvil en la mano poniendo "temas" a todo volumen para que todos tengamos el placer de escuchar: regueton, techno de ese insoportable o el flamenquillo más rancio que se os pueda ocurrir. Esto suele ser de lo más irritante en los medios de transporte público y me hacen reconsiderar mi postura de no tener coche.
Actualmente han mejorado y tras una ardua investigación, los Culebrillas siempre están pensando en como alcanzar más altas cuotas de notoriedad pública, se han hecho con una serie de megáfonos que se venden por ferias y fiestas populares. Esto hace que podamos oír sus siempre divertidas ocurrencias sin problemas en cualquier circunstancia y que te regalen el temazo de moda a todo volumen radiado por el incansable altavoz ambulante.
Os ruego queridos amigos que tomemos las medidas oportunas, por algún instante me he sentido con ganas de montar un comando ambulante de encapuchados e ir dando de palos a estos personajillos, pero como en el fondo no soy violento, os invito a que cuando veáis a un grupo de Culebrillas os sentéis con ellos a dialogar, explicarles las bondades de la lectura, las maldades de las drogas y lo atractiva que pueden ser las mujeres sin diez kilos de oro en u cuerpo.
Es duro lo sé, pero nos jugamos el futuro.
Brausen recomienda un "temazo" que va a radiar a todo su barrio en cuanto se compre un megáfono último modelo, canción: Love you More, grupo; The Hours. Creo que expresa perfectamente lo que es el amor para un hombre medio, os copio unos versos:
I love you more than my record collection,
I love you more than my football team,
I love you more than my Adidas trainers,
If you knew me better you'd know how much that means.
Hay un nuevo tipo de juventud, deleznable como pocas, que se expande como un cancer por la sociedad española. Los llamaremos Culebrillas.
Si acudimos a la Real Academia de la Lengua, cosa que nunca haría un auténtico Culebrilla, nos encontramos ante varias acepciones de esta palabra véase: 1. f. Enfermedad viral que se manifiesta por un exantema en el que las vesículas se disponen a lo largo de los nervios, por lo cual son muy dolorosas. Estos chicos son humanos y, aunque muchas veces parecen seres unicelulares, no les podemos aplicar esta definición, probemos con otra.
3. f. Hendidura que queda en los cañones de los fusiles y otras armas de fuego cuando el hierro no está bien trabajado. Estos alegres jóvenes son carne de cañón (nunca mejor dicho) para el ejercito español, pero, gracias al Altísimo, no están hechos de hierro. Haremos un último esfuerzo con la RAE.
1. f. Especie de culebra de pequeño tamaño. Vive en sitios húmedos y puede nadar gracias a las rápidas ondulaciones de su cuerpo. He de confesar que no he visto a los Culebrillas en el medio acuático y no se si se transportan de un punto a otro gracias a ondulaciones de su cuerpo o aletas dorsales.
No me queda más remedio que definirlos con mis propias palabras: Son seres humanos, algunos con aspecto simiesco, que suelen habitar en la península Ibérica, con más densidad de población en el sur de la nación. Su edad puede variar entre los quince años (no se pueden descartar casos más precoces) y los treinta.
Se les reconoce facilmente, llevan un peinado francamente estiloso, rapados por arriba y con algunos pelillos extralargos que les nacen de la coronilla y pueden llegar hasta más debajo del hombro. Creo que la longitud y espesura de estos cabellos indica el grado de aristocracia alcanzado en la jerarquía de la tribu en la que viven. Suelen ir vestidos con camisetas del Niño y pantalón de chándal a ser posible blanco. Todo ello ajustadísimo a sus cuerpos. Son muy ostentosos con los complementos, grandes cadenas doradas o plateadas dignifican sus cuellos y gruesos sellos o anillos de oro adornan sus dedos.
No son descartables los pircings en su cuerpo y en su rostro suele haber alguno clavado en plan chincheta en un corcho.
Hablan a gritos como si hubiesen retrocedido un par de peldaños en las evolución, no terminan de vocalizar correctamente, se desplazan en motillos o coches tuneados (un coche de un culebrilla llevará al menos las lunas tintadas y alguna pegatina del radical plantificada en morro o trasera del vehículo). Se mueven en manadas entorno a la docena de miembros y siempre hay un líder.
Son de complexión delgada, escuálida en la mayoría de los casos, imagino que es debido a su nerviosismo que les hace estar todo el rato haciendo cuchufletas y cucamonas del peor de los gustos. De todas maneras en sus tribus suele aparecer uno de ellos que es el más gordo, y otro que está muy musculado. El piraña siempre ha sido un clásico de grupo de amigos, el cachas es el deportista también habitual en todo conjunto de hombres reunidos, pero que ahora la sociedad le impulsa hacia la vigorexia.
Un dato inequívoco para saber si una persona es un Culebrilla o un simple mortal es el siguiente: van siempre con el móvil en la mano poniendo "temas" a todo volumen para que todos tengamos el placer de escuchar: regueton, techno de ese insoportable o el flamenquillo más rancio que se os pueda ocurrir. Esto suele ser de lo más irritante en los medios de transporte público y me hacen reconsiderar mi postura de no tener coche.
Actualmente han mejorado y tras una ardua investigación, los Culebrillas siempre están pensando en como alcanzar más altas cuotas de notoriedad pública, se han hecho con una serie de megáfonos que se venden por ferias y fiestas populares. Esto hace que podamos oír sus siempre divertidas ocurrencias sin problemas en cualquier circunstancia y que te regalen el temazo de moda a todo volumen radiado por el incansable altavoz ambulante.
Os ruego queridos amigos que tomemos las medidas oportunas, por algún instante me he sentido con ganas de montar un comando ambulante de encapuchados e ir dando de palos a estos personajillos, pero como en el fondo no soy violento, os invito a que cuando veáis a un grupo de Culebrillas os sentéis con ellos a dialogar, explicarles las bondades de la lectura, las maldades de las drogas y lo atractiva que pueden ser las mujeres sin diez kilos de oro en u cuerpo.
Es duro lo sé, pero nos jugamos el futuro.
Brausen recomienda un "temazo" que va a radiar a todo su barrio en cuanto se compre un megáfono último modelo, canción: Love you More, grupo; The Hours. Creo que expresa perfectamente lo que es el amor para un hombre medio, os copio unos versos:
I love you more than my record collection,
I love you more than my football team,
I love you more than my Adidas trainers,
If you knew me better you'd know how much that means.
domingo, 12 de agosto de 2007
Agosto en la ciudad.
Brausen se ha despertado alterado por un temblor de tierra, inaudito e insolente se ha atrevido a molestar el sueño del maestro. La naturaleza no respeta ni a las mentes privilegiadas.
Agosto es un mes agridulce en la ciudad, y más aún en Madrid, se vacía de gente y se llena de tranquilidad, el sol parece más tenue y el cielo se vuelve cada día un poco más sucio. Por las noches refresca y se duerme bien.
Parece otra ciudad, se olvidan los mantos de coches que cubren el asfalto y solo tienen prisa los turistas tratando de ver cuanto más monumentos mejor.
Me siento extrañamente bien con estas circunstancias, siempre me ha costado abandonar Madrid en Agosto, es como mi pequeña isla desierta en medio de la frenética actividad normal de la urbe. Existe una complicidad entre los que nos quedamos, como si nos solidarizasemos entre nosotros por resistir sin huir o quizás nos reímos calladamente de aquellos que corren descabezados a las playas atascadas de personas, en la cuales hay que pedir número para conseguir unos centímetros cuadrados de arena. Supongo que hay gente que necesita vivir constantemente aglomerada, sea cual sea el mes del año en que está o el lugar donde asienta sus pies. Tardar diez horas en llegar a su destino y otras tantas en volver, encontrarse casi exactamente a la misma gente que son sus vecinos habituales a quinientos kilómetros de distancia y tener que hacer gimnasia rítmica para poder acercarse a la barra de cualquier bar a pedir una caña.
Eso no son vacaciones para mí, es más de lo mismo, cierto es que yo huyo de las aglomeraciones como del regueton, pero concibo mis días de asueto como un tiempo para descansar de lo que suelo hacer o sufrir habitualmente, no para hacer o sufrir (quizás más sufrir que hacer) lo mismo permutando los lugares y espacios.
Os dejo un poemilla de Antonio Machado sobre Madrid, lo escribió cuando estaba en plena batalla en 1936, pero salvando las distancias se puede aplicar a los días que nos ha tocado vivir, fuera del mágico Agosto, en la capital:
¡Madrid, Madrid! ¡Qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.
Brausen, aún temeroso de una replica del terremoto, recomienda a Circodelia, estos grandes ignorados del rock nacional, vibrantes en concierto y cuidadosos en estudio. La canción: "El mundo vuelve a girar". Gran frase esta y tan aplicable a Brausen: "Voy tirando piedras con las que he de tropezar..."
Agosto es un mes agridulce en la ciudad, y más aún en Madrid, se vacía de gente y se llena de tranquilidad, el sol parece más tenue y el cielo se vuelve cada día un poco más sucio. Por las noches refresca y se duerme bien.
Parece otra ciudad, se olvidan los mantos de coches que cubren el asfalto y solo tienen prisa los turistas tratando de ver cuanto más monumentos mejor.
Me siento extrañamente bien con estas circunstancias, siempre me ha costado abandonar Madrid en Agosto, es como mi pequeña isla desierta en medio de la frenética actividad normal de la urbe. Existe una complicidad entre los que nos quedamos, como si nos solidarizasemos entre nosotros por resistir sin huir o quizás nos reímos calladamente de aquellos que corren descabezados a las playas atascadas de personas, en la cuales hay que pedir número para conseguir unos centímetros cuadrados de arena. Supongo que hay gente que necesita vivir constantemente aglomerada, sea cual sea el mes del año en que está o el lugar donde asienta sus pies. Tardar diez horas en llegar a su destino y otras tantas en volver, encontrarse casi exactamente a la misma gente que son sus vecinos habituales a quinientos kilómetros de distancia y tener que hacer gimnasia rítmica para poder acercarse a la barra de cualquier bar a pedir una caña.
Eso no son vacaciones para mí, es más de lo mismo, cierto es que yo huyo de las aglomeraciones como del regueton, pero concibo mis días de asueto como un tiempo para descansar de lo que suelo hacer o sufrir habitualmente, no para hacer o sufrir (quizás más sufrir que hacer) lo mismo permutando los lugares y espacios.
Os dejo un poemilla de Antonio Machado sobre Madrid, lo escribió cuando estaba en plena batalla en 1936, pero salvando las distancias se puede aplicar a los días que nos ha tocado vivir, fuera del mágico Agosto, en la capital:
¡Madrid, Madrid! ¡Qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.
Brausen, aún temeroso de una replica del terremoto, recomienda a Circodelia, estos grandes ignorados del rock nacional, vibrantes en concierto y cuidadosos en estudio. La canción: "El mundo vuelve a girar". Gran frase esta y tan aplicable a Brausen: "Voy tirando piedras con las que he de tropezar..."
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