lunes, 26 de febrero de 2007

Sobre dragones y bolas


Y mezclar y separar libros y leerlos y sentirlos y vivir...

Hoy ha sido un buen día, no un día que cambie el curso del resto de mi vida (de esos como mucho puede haber dos o tres días en toda nuestra existencia, sino sería demasiado cambiar en tan poco tiempo...) pero si una jornada agradable. Y me he dado cuenta que ha sido porque me he comprado el número 26 de la colección de Dragon Ball. Si, esa simple gilipollez ha hecho que un lunes con toda la pinta de ser un coñazo sea una media sonrisa en mi cara.

Y pensando porque me gusta tanto este manga, creo que es por el tono épico que respira, siempre hay algún enemigo super malvado y aún más poderoso que malvado, dispuesto a destruir la tierra. Por supuesto, Goku y sus compinches lo evitan de una manera siempre agónica. Alguien se sacrifica por el resto en un acto heroico.

Este sentimentalismo barato es lo que me gusta, como esas pelis en las cuales el peor jugador del equipo mete un triple increíble y consiguen ganar la liga. Por eso será que aun veo muchas veces el triple que metió Herreros e hizo conquistar una liga al Real Madrid...

Esta claro, me reafirmo, soy un sensiblero. Brausen es un mariquita.

Brausen recomienda a Krilin, sin duda el mejor personaje de Dragon Ball, no solo porque es calvo (y Brausen va camino de serlo) sino porque es un cobardica, que siempre en el último momento lucha con ardor y sin temor a la muerte (alcanzada en numerosas ocasiones pero siempre resucitado por la acción benéfica de las bolas de Dragón), Brausen desea ser como él (abandonar su cobardía y lanzarse sin miedo a la muerte)y adjunta foto de su ídolo sin nariz.


sábado, 24 de febrero de 2007

Reacción de alegrías

¿Por qué nadie da nada sin esperar nada a cambio? Me suena a título de canción o al menos a algún verso perdido de un éxito del pop español ochentero.
Pero en general es lo que sucede, gente esperando recibir algo, sin ofrecer ellos nada, aguardando que lluevan estrellas sin ni siquiera pronunciar una plegaria. El universo es una continua espera, de manos atadas a la espalda por los invisibles lazos de egoísmo, o quizás sean ligaduras de miedo. Temor a exponer el flanco y que en un contraataque veloz te destrocen el alma.
Una vez una persona muy importante para mí me dijo: "manos que no dais a que esperáis", y me he dado cuenta, aunque me cueste llevarlo a cabo, que es cierto, que hacer una mínima acción que otra persona no espera, y le agrada (no entran aquí las putaditas varias), es una cuota de felicidad que de otra manera es muy difícil alcanzar. Es poner a funcionar una reacción en cadena de pequeñas alegrías que hacen que la vida de una persona sea mucho más agradable.
Por supuesto tienes el riesgo que alguien se aproveche de ti, de tu bondad, pero a medio plazo estoy totalmente convencido que ganarás mucho más que perderás.
Expón tu flanco al ataque enemigo, la gloria está al otro lado.

Brausen queda totalmente perplejo de la moralina puesta en este escrito, y de la curiosa filosofía minimalista de la felicidad que cada día abraza con más fe. ¿será Brausen un optimista escondido en la piel de un pesimista?

Brausen recomienda un clásico del año 82: Telegraph road de Dire Straits.

jueves, 22 de febrero de 2007

El comienzo de una aventura, si como tal la consideramos

Y aquí ando perdido en la maraña de mis pensamientos, buscando una razón que me impulse a hacer esta diminuta locura, dentro de mi ordenado y previsible mundo. Ya son muchos años, guardando o destruyendo lo escrito, mucho tiempo de pequeñas catarsis liberadoras y totalmente individuales, ya que eso es lo que representa para mi el plasmar mis pensamientos en papel. ¿Por qué cambiar ahora y hacerlos públicos? Y la respuesta no es otra que deseo de fama, lo cual es mucho decir, sería mejor escribir minifama. Que alguien lea este Blog y me escriba un comentario, que un desconocido comparta una opinión expresada por mí y me lo haga saber. Las posibilidades de que tal hecho ocurran son mínimas, pero si no lo hiciese serian cero.
Veo dos graves problemas:
1º) Mi horrible falta de constancia, lo que me hará abandonar posiblemente antes de escribir tres veces en este medio.
2º) Mi falta de valor, muchas veces valor y constancia son sinónimos, hacen falta muchos cojones para continuar cuando el éxito no te sonríe rápido y yo, confieso, carezco de tanta dosis de testículo.
Imagino que el tiempo me/nos dirá que sucede.

Brausen recomienda: THE HOLD STEADY y su gran disco Boys and Girl in america.
Brausen siempre recomendará algo a sus fieles....